Desde el momento en que reservamos el personal fue muy atento y gentil, ayudándonos con el traslado desde el aeropuerto. Llegamos y nos ofrecieron algo caliente para cenar ya que era muy tarde, nos dieron una habitación llena de amenities, nos regalaron muchas cosas de comer, de beber, un bolígrafo de panda... Además de ser tan encantadoras las empleadas, tan detallistas, el hotel era precioso. Si volviese, repetiría, ¡la experiencia fue inmejorable! MUCHAS GRACIAS.