La estancia ha sido magnífica. Al entrar, el edificio es un poco deprimente, pero las habitaciones son amplias, cómodas y cuidan mucho la limpieza. Además, en la cocina, tienen café, te, zumos, cereales, dulces... disponibles a cualquier hora. Además, la parada de metro de Cavlur está a 7-8 metros. Andando al Coliseo se tardan sólo 6-7 minutos.