Fuimos un fin de semana largo, en plenas vacaciones de invierno. El hotel estaba repleto y no se habían preparado bien para atender a tanto huésped.
El desayuno era un completo desastre, mesas sucias, no encontrabas casi nada, el personal desbordado.
Por infortunio, tuvimos que devolvernos además por una emergencia familiar. Al exponerle al recepcionista el caso que nos teníamos que retirar después de pasar 1 noche (habiendo pagado 3), nos comenta que como hicimos la reserva por Expedia, perdíamos las otras noches por completo. Cero empatía y sin ninguna explicación de por medio.
Procedimos a retirarnos bastante molestos por la nula explicación con detalles para un cliente.