Es una residencia de estudiantes que actúa como hotel en verano. Precio excelente para todo lo que ofrece el alojamiento. Piscina pequeña en la azotea, con poca profundidad, pero bien para tomar el sol (hay algunas "hamacas" para ello).
En 15 - 20 minutos en coche desde el alojamiento llegas a muchas zonas de la ciudad
Nos entraba desayuno, y era variado, con fruta, tostadas, zumo, café, yogures, bollería, incluso churros con chocolate el domingo.
Nevera y microondas en la habitación
Ideal si la idea es estar la gran parte del día fuera del alojamiento eso sí, pero cumple muy bien calidad / precio